Después de 50 años de operación, la unidad 2 de la central nuclear de Doel en la región de Flandes de Bélgica se cerró formalmente y se desconectó de la red eléctrica, una medida que se alinea con la política de eliminación gradual de la energía nuclear de Bélgica. Previamente, cuatro reactores nucleares del país ya se habían cerrado en virtud de esta política. La Agencia Federal de Control Nuclear de Bélgica (FANC) declaró que toda la operación de cierre de este reactor de agua a presión (PWR) con una potencia neta de 445 megavatios se realizó bajo su supervisión.










