La NASA de Estados Unidos emitió un anuncio el 24 de noviembre, indicando que la agencia y Boeing Company han llegado a un acuerdo sobre la revisión del contrato de transporte tripulado comercial, reduciendo el número de misiones de la nave Starliner a la Estación Espacial Internacional de las 6 originales a 4. Este ajuste de contrato involucra el acuerdo de cooperación de transporte tripulado comercial firmado por ambas partes desde 2014.
Según el nuevo arreglo contractual, la próxima misión Starliner-1 se llevará a cabo en modo no tripulado, principalmente para el transporte de suministros a la estación espacial y la verificación de actualizaciones del sistema. Esta misión está programada para implementarse a más tardar en abril de 2026. Después de completar exitosamente esta misión, la nave Starliner continuará ejecutando un máximo de 3 misiones de rotación tripulada.
Steve Stich, jefe del programa de astronautas comerciales de la NASA, declaró: "Este ajuste de contrato tiene como objetivo asegurar que la planificación de misiones futuras de ambas partes se mantenga consistente con las necesidades operativas de la Estación Espacial Internacional hasta 2030". Actualmente, la NASA y Boeing están realizando una serie de pruebas en el sistema de propulsión de la nave Starliner para preparar las posibles dos misiones de vuelo del próximo año.
En junio del año pasado, los astronautas estadounidenses Barry Wilmore y Sunita Williams realizaron la primera misión de prueba tripulada a bordo de la nave Starliner, durante la cual, debido a problemas técnicos en el sistema de propulsión, permanecieron en la estación espacial más tiempo del planeado. Wilmore declaró en una conferencia de prensa posterior: "Por el fracaso de la primera prueba tripulada de Starliner, yo, Boeing y la NASA compartimos la responsabilidad".










