El gobierno de Marruecos ha emitido una decisión conjunta que establece nuevas condiciones de adquisición para el trigo blando destinado a la producción de harina subsidiada en el período 2025-2026, e implementa controles más estrictos en la producción, el envasado y la comercialización. Esta reforma busca mejorar la transparencia, fortalecer la supervisión y garantizar que la población nacional tenga acceso equitativo a la harina subsidiada.
La decisión ha sido firmada conjuntamente por el Ministro del Interior, el Ministro de Agricultura y el Ministro de Presupuesto. Se establece que toda la adquisición de trigo blando para la producción de harina subsidiada debe realizarse a través de licitaciones organizadas por la Oficina Interprofesional Nacional de Cereales y Legumbres (ONICL). Los comerciantes de granos con licencia, las cooperativas agrícolas y sus sindicatos podrán participar una vez que presenten las declaraciones legales necesarias.
Esta reforma del gobierno marroquí tiene como objetivo modernizar el sistema de subsidios de harina, mejorar la regulación de la cadena de producción y distribución, y asegurar que la población obtenga alimentos básicos de manera equitativa. Además, el gobierno asumirá parte de los costos de transporte, procesamiento y distribución final.










