Según los últimos datos publicados por Statista, citados por Caixin, las ventas de Tesla en Europa se desplomaron en el primer trimestre. En Alemania, Dinamarca y Suecia, las caídas superaron el 50%, mientras que en los Países Bajos las ventas casi se redujeron a la mitad.
Analistas de mercado consideran que la caída de Tesla en el mercado europeo se debe, en parte, a modelos obsoletos. El continuo desarrollo de marcas chinas de vehículos eléctricos ha proporcionado a los consumidores locales más opciones de modelos competitivos y asequibles. Además, la intervención de Elon Musk en la política europea ha generado sentimientos de rechazo entre el público, incluso provocando un aumento de actos violentos contra instalaciones y vehículos de Tesla.










