Mascate: El Ministerio de Transportes, Comunicaciones y Tecnologías de la Información (MOTCIT) de Omán está planificando activamente soluciones de apoyo para su programa de inteligencia artificial. En una reciente rueda de prensa, el ministro Sayed bin Hamoud Al Mawali reveló que los expertos predicen que para 2050, alrededor del 30% de la demanda mundial de electricidad se dedicará a alimentar servidores de IA, y que esta demanda añadida de energía señala los grandes cambios que la IA desencadenará a nivel mundial. Omán debe prepararse para ello y aprovechar plenamente la IA para el desarrollo nacional.
Para hacer frente a esta futura demanda de energía, algunas empresas tecnológicas han empezado a explorar soluciones de energía nuclear. Por ejemplo, Google está construyendo seis pequeños reactores modulares (SMR) para alimentar los centros de datos de IA, mientras que Microsoft planea volver a poner en marcha la central nuclear de Three Mile Island en Estados Unidos. Dada la enorme demanda de energía en los centros de datos, la energía nuclear se ha convertido en una opción muy solicitada, a pesar de su elevado coste. El ministro Al-Mawali explicó que se espera que el coste de la electricidad procedente de pequeños reactores modulares se sitúe entre 6 y 11 céntimos por kilovatio hora.
Mientras tanto, el ministro hizo hincapié en el potencial de Omán para las energías renovables, especialmente en zonas como Al Wusta. Afirmó que Omán ha iniciado conversaciones con el Ministerio de Energía con el fin de desarrollar soluciones energéticas propias de la IA. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), estos proyectos podrían atraer inversiones del sector privado en el futuro.
En la actualidad, los centros de datos consumen entre 240 y 340 teravatios-hora (TWh) de electricidad, lo que representa entre el 1% y el 13% del consumo mundial de energía. En su informe 2024, la AIE predice que el consumo de energía en los centros de datos se duplicará de aquí al año que viene, impulsado por la evolución de los sectores de la inteligencia artificial y las criptomonedas, lo que subraya aún más la importancia de la gestión de la demanda de energía.









